LAVA
Aunque es posible evitar la lava, ésta fluye hasta enfriarse o alcanzar el
fondo del valle. El flujo de lava arrasa todo lo que encuentra a su paso.
PROYECTILES
Los proyectiles volcánicos comprenden desde fragmentos del tamaño de un
pequeño guijarro hasta grandes rocas y bombas de lava incandescente, y
pueden llegar a considerable distancia. La lluvia de ceniza volcánica puede
cubrir una zona aún más amplia.
Mientras permanezca en zonas próximas al volcán protéjase con los cascos
duros del tipo utilizado por los trabajadores de la construcción,
motociclistas o jinetes. En zonas más alejadas, deberá protegerse de los
efectos de las cenizas y de cualquier lluvia que le acompañe.
CENIZA
La ceniza volcánica no es exactamente ceniza, sino rocas pulverizadas
expulsadas en una nube de vapor y gases. Abrasiva, irritante y pesada, puede
derrumbar los techos de las casas. Ahoga los cereales, bloquea las
carreteras y los cursos de agua y,combinada con los gases tóxicos, puede
lesionar los pulmones a los niños, los ancianos y aquellas personas con
problemas respiratorios. Los gases altamente concentrados, capaces de
envenenar a personas sanas, se encuentran sólo en una zona muy próxima al
volcán. Pero, cuando el dióxido de azufre de la nube de ceniza se combina
con la lluvia, se produce ácido sulfúrico (y, a veces, otros) en
concentraciones que pueden quemar la piel, los ojos, y las membranas
mucosas. Use gafas protectoras (gafas de esquiador o una mascarilla
respiratoria que cubra los ojos, NO gafas de sol). Use un paño mojado que
cubra la nariz y la boca, o máscaras industriales antipolvo si dispone de
ellas. Al legar al refugio, quítese la ropa, lave completamente la piel que
ha estado expuesta y los ojos con agua limpia.
BOLAS DE GAS
Una bola de gas y polvo puede rodar por la ladera del volcán a una velocidad
superior a los 160 km/h. Este fenómeno (llamado por los científicos "nube
ardiente") es incandescente y se mueve a una demasiado rápido para poder
esquivarlo. A menos que haya un refugio sólido y subterráneo, lo más seguro
y la única posibilidad de sobrevivir es sumergirse en el agua y contener la
respiración durante medio minuto aproximadamente hasta que haya pasado.
AVALANCHA DE BARRO
El volcán puede fundir la nieve y el hielo y provocar un alud glacial -o
combinado con la tierra- crear una avalancha de barro, conocida como "lahar".
Puede moverse a más de 100 km/h con efectos devastadores, como sucedió en
Colombia en 1985. En un valle estrecho, el lahar puede alcanzar una altura
de 30 m. Es un peligro aún después de que la erupción ha terminado y
representa un riesgo potencial incluso cuando el volcán está reactivo, si
genera el calor suficiente para fundir el hielo. Las lluvias torrenciales
también pueden fundir el hielo.
RECOMENDACIONES ANTE UNA ERUPCIÓN VOLCÁNICA:
- No se deje llevar por el pánico y manténgase atento a las instrucciones
que dicten las autoridades a través de la radio y la televisión.
- No utilice el teléfono.
- Aunque la erupción se desarrolle tranquilamente, no se acerque al volcán.
El viento puede arrastrar escorias calientes y existe la posibilidad de que
se arrojen súbitamente productos sólidos.
- Evite las hondonadas, donde pueden acumularse gases nocivos, incluso
después de finalizada la erupción.
- Si es sorprendido por una nube de gases, protéjase con una tela humedecida
en agua o, mejor, en una débil solución de amoníaco o vinagre.
- Respete las normas de prohibición de acceso a los sectores declarados
peligrosos.
- Utilice las vías de comunicación fijadas por las autoridades.
- No preste atención a rumores alarmistas ni los difunda.
- Si las autoridades deciden establecer la evacuación, prepare rápidamente
el equipaje familiar, que puede consistir en ropa de abrigo, documentación y
medicamentos personales, alimentos no perecederos para tres días, una radio
de transistores y una linterna, limitando el equipaje a lo que pueda
transportar a mano cada persona con facilidad de movimientos. Esté atento a
las instrucciones, prestando especial atención al lugar de concentración y
hora.
Los volcanes suelen mostrar un incremento en su actividad antes de que se
produzca una gran erupción, con temblores y escapes de vapor y gases. Otras
señales de advertencia son olor a azufre en los ríos, lluvia ácida o
irritante, sonidos retumbantes o chorros de vapor del volcán. Si procede a
la evacuación en coche, recuerde: las cenizas pueden tornar resbaladizas las
carreteras, aún cuando no se bloqueen. Evite las rutas que discurren por los
valles ya que podrían constituir un camino para la lava.
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Kristen
Neiling Dirección y Producción The Camino & Cambios Planetarios
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