Qué es el Cambio Climático
El cambio climático es el conjunto de
grandes y rápidas perturbaciones provocadas en el
clima debido al aumento de la temperatura del
planeta y es el problema ambiental más importante al
que se enfrenta la humanidad.
Una de esas perturbaciones del
cambio climático es una consecuencia de la
alteración del efecto invernadero natural, por parte
del hombre.
La atmósfera
de la Tierra está compuesta de muchos gases. Los más
abundantes son el nitrógeno y el oxígeno (este
último es el que necesitamos para respirar). El
resto, menos de una centésima parte, son gases
llamados "de invernadero". No los podemos ver ni
oler, pero están allí. Algunos de ellos son el
dióxido de carbono, el metano y el dióxido de
nitrógeno.
En pequeñas concentraciones, los gases de
invernadero son vitales para nuestra supervivencia.
Cuando la luz solar llega a la Tierra, un poco de
esta energía se refleja en las nubes; el resto
atraviesa la atmósfera y llega
al suelo. Gracias a esta energía, por
ejemplo, las plantas pueden crecer y desarrollarse
A partir de la celebración, hace algo
más de un año, de la Cumbre para la Tierra,
empezaron a aparecer, con mayor frecuencia que la
habitual en los medios de comunicación, noticias
relacionadas con el efecto invernadero. El tema
principal abordado en estas noticias es el cambio
climático.
Desde hace algunas décadas, los
científicos han alertado sobre los desequilibrios
medioambientales que están provocando las
actividades humanas, así como de las consecuencias
previsibles de éstos.
En lo que respecta al efecto invernadero, se está
produciendo un incremento espectacular del contenido
en anhídrido carbónico en la atmósfera a causa de la
quema indiscriminada de combustibles fósiles, como
el carbón y la gasolina, y de la destrucción de los
bosques tropicales.
El contenido en anhídrido carbónico
de la atmósfera se ha incrementado aproximadamente
en un 20 %. La consecuencia previsible de esto es el
aumento de la temperatura media de la superficie de
la Tierra, con un cambio global del clima que nos
está afectando a todos.
Las previsiones más catastrofistas
aseguran que incluso se producirá una fusión parcial
del hielo que cubre permanentemente los Polos, con
lo que muchas zonas costeras podrían quedar
sumergidas bajo las aguas.
Las teorías sobre el cambio climático
son variadas e incluso contradictorias. Unos
científicos pronostican un calentamiento progresivo,
basándose en el aumento de las temperaturas, y el
efecto invernadero provocado por el aumento del CO2
y la reducción de la capa de ozono.
Otros, sin embargo, centran sus
observaciones en los cambios de las corrientes
submarinas, las manchas solares que generan una gran
actividad solar que afecta la Tierra debido a
explosiones solares, lo que a su vez conduce a la
pérdida del campo magnético terrestre; todos
factores que inciden de forma directa en el cambio
climático.
En un rápido resumen, la climatología
es mucho más compleja y los cambios observados en el
pasado reciente y presente son realmente complejos
ya que no es sólo uno el factor el que contribuye a
este cambio.
Como será el mundo con el cambio
climático instalado
Al menos mil millones
de personas podrían quedar sin hogar entre hoy y
2050, por causa de los efectos del cambio climático
Claramente, si decenas o cientos de
millones de personas tienen que dejar sus casas por
causa de la elevación de los niveles del mar,
inundaciones y sequías, entonces habrá inestabilidad
política, económica y potencialmente guerras,
debido a la cantidad de gente que tendrá que
encontrar otros lugares para vivir y trabajar.
Las áreas del mundo con mayores
niveles de pobreza son las que ya se están viendo
afectadas y lo serán aún peor. Los pobres son los
primeros en ser golpeados por las guerras, los
abusos, los desastres naturales ya que viven en
situaciones insostenibles y precarias.
La mayoría de los emigrantes tendrán que quedarse en
sus propios países como desplazados internos sin
derechos bajo la ley internacional y sin voz.
Y la responsabilidad recae sobre las naciones ricas,
que son las más contaminantes, por eso, éstas deben
establecer un fondo para ayudar a las menos
favorecidas a adaptarse a los cambios y esto como
una cuestión de derecho y no de caridad.
Las negociaciones gubernamentales
deben tener en cuenta a los millones de personas que
lo perderán todo por los desastres que el
calentamiento global provocará en los próximos
años",
Análisis
de la situación actual
¿En qué punto de peligro está el
planeta exactamente? ¿Qué barreras ya hemos pasado
que
no tienen vuelta atrás
y cuáles estamos a tiempo de corregir con las
medidas correctas? Y, sobre todo, ¿cuáles son esas
medidas?
Según Chris Flavin, presidente de World-Watch,
organización líder en temas climatológicos, no hay
respuestas fáciles a estas preguntas.
"Lo más escalofriante es que no
podemos saber exactamente dónde estamos parados
porque todo es muy complejo. Lo que es seguro es que
hemos pasado ciertos puntos de inflexión y, aunque
reduzcamos las emisiones, no está claro cuánto
podamos volver atrás. Hay que imaginar que estamos
en un auto, manejando con los ojos vendados hacia un
precipicio. No sabemos a ciencia cierta qué hemos
dejado atrás, lo único que está claro es que, cuanto
antes apretemos el freno, antes evitaremos la
catástrofe".
Por ello, científicos e
investigadores, así como expertos internacionales
son continuamente convocados a encuentros con sus
pares para hablar y tomar medidas cooperación en
esta materia.
En la medida en que las
investigaciones avanzan, se ha encontrado que el
fenómeno del cambio climático es más peligroso de lo
previsto y no hay guías para preparar a la humanidad
ante las nuevas temperaturas.
El mayor problema es que, por
tratarse de un tema con proyecciones al 2050, las
acciones se posponen y se les resta importancia.
Uno de los puntos de discusión
refiere al hecho de que, aunque se actuara con
intensidad ahora, el clima seguirá cambiando por 20
años y, si no se hace nada, cambiará por todo el
siglo y dejaremos un planeta mucho peor de lo que lo
tenemos hoy, lo cual es inaceptable.
Además, ya estamos viendo las
consecuencias donde todos los días hay terribles
tormentas, lluvias e inundaciones así como el clima
extremo en ambos hemisferios.
Ante el reclamo de los científicos,
algunos gobiernos, reconocen que, efectivamente, el
problema pone en riesgo el futuro de la humanidad y
de cada país en particular.
"Los desastres por inundaciones, son
enormes y, si la temperatura aumenta cuatro grados
habrá cambios irreversibles como la subida del nivel
del mar y afectará las zonas costeras".
Según informó un equipo de expertos
británicos, el calentamiento del planeta está
creando una "bomba de tiempo" al acumular gran
cantidad de calor en las aguas del Altántico Norte.
Mientras
que el calentamiento global es oficialmente aceptado
se empieza a observar cual es el peligro más grande
que el cambio climático podría producir para el
hemisferio norte - un cambio repentino en una nueva
Época Glacial - y lo que están encontrando no es en
absoluto reconfortante.
En rápido resumen, si bastante agua
dulce fría que viene de los casquillos del hielo
polar y de los glaciares que se derriten en
Groenlandia se vierte en el Atlántico norte, esto
cerrará la Corriente del Golfo, la cuál mantiene a
Europa y el noreste de Norteamérica calientes.
El peor escenario sería una verdadera
vuelta a la Época Glacial - en un período tan corto
como 2 a 3 años de su inicio - y el escenario
mediano sería un período como la "Pequeña Época
Glacial" de hace algunos siglos que interrumpió los
patrones mundiales del tiempo conduciendo a
inviernos extremadamente fríos, sequías,
desertificación mundial, faltas de cosecha, y
guerras alrededor del mundo.
Qué medidas deben tomar los gobiernos
Hay tres puntos que, en los últimos
años, han ganado consenso aun entre los críticos de
los escenarios catastróficos relacionados con el
calentamiento global: 1) la Tierra está
calentándose; 2) el uso de combustibles de origen
fósil contribuye al problema y 3) si no hacemos
nada, puede ser que haya consecuencias devastadoras.
Esto no debería dejar inmóviles a los gobiernos. No
podemos darnos el lujo de esperar a que la ciencia
avance y nos dé una certeza total, porque podría ser
demasiado tarde, y la vida está compuesta por
decisiones que debemos tomar en situaciones de
incertidumbre.
Actuar ahora es como sacar un seguro
contra incendios. Y, por las dudas, además debemos
tener siempre extinguidores cerca".
¿Qué podemos
hacer todavía?
Hay coincidencia generalizada en que es necesario
poner un límite total a las emisiones de dióxido de
carbono de la industria y, debajo de éste límite,
permitir a las distintas compañías comprar y vender
sus permisos de emisión. Además, hay que acelerar el
uso eficiente del combustible y desarrollar fuentes
de energía alternativas, como eólica y solar.
Un informe del gobierno alemán estimó que se podría
solucionar el efecto invernadero a un costo de
aproximadamente el 1 por ciento de la economía
mundial. Probablemente gastamos mucho más que eso
ahora solucionando otros problemas. Aun así, es
caro, así que requiere de la acción conjunta de
gobiernos e individuos".
Kevin Trenberth, investigador senior del National
Center for Atmospheric Research, señaló que el
abordaje del problema debe tener tres aristas: la
mitigación para frenar el problema; el
reconocimiento de que el cambio climático está aquí
y prepararse para sus consecuencias; y, finalmente,
la construcción de una base de observación, para
poder registrar el cambio climático en tiempo real y
poder planear mejor.
Los gobiernos no pueden continuar con un
doble discurso en el que asumen la adopción de metas
en renovables ante la comunidad internacional y
promueven una agenda local basada en los
combustibles fósiles.
Los gobiernos deben iniciar un
proceso de transformación de su matriz energética
que sea compatible con una política seria en materia
de mitigación del Cambio Climático.
Hoy, más del 90% de la energía
generada a nivel nacional proviene de la quema de
combustibles fósiles. El reemplazo progresivo de
estos combustibles por energías renovables y limpias
es imprescindible y urgente si pretendemos que haya,
al menos en parte, una solución.
Kristen M. Neiling
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Nota Reproducida de la
Revista El Planeta Urbano, Edición de Tapa
Agosto 2007 |