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Incendios
en Rusia
Moscú no
respira. El humo de los incendios forestales que rodean
la capital rusa ahoga a sus habitantes, invitados por las
autoridades a utilizar mascarillas, no salir a la calle y no
abrir las ventanas. “El nivel de contaminación es muy alto”,
indicó el Departamento de Sanidad de la ciudad,
señalando que la concentración de sustancias nocivas en la
atmósfera supera en hasta 4,4 veces los niveles máximos
permitidos.
Más gráfica la
descripción del diario ‘Tvoï Den’: “A causa del
calor, Moscú se ha convertido en un volcán infernal que vomita
toneladas de sustancias peligrosas sobre su población”. Y es que
las temperaturas en la capital rusa rondan los 40 grados,
en el verano más caluroso desde que se tienen registros, hace
130 años.
Durante el fin de
semana muy pocas personas se aventuraban por las calles de la
ciudad, muchas de ellas con mascarillas, otras cubriendo sus
rostros con pañuelos. El humo -que irrita los ojos y las
gargantas de los moscovitas y limita la visibilidad a pocos
centenares de metros- ha llegado hasta los túneles de la red de
transporte suburbana, donde hasta hace poco aún se respiraba.
La cantidad de
monóxido de carbono tóxico en la atmósfera supera en más de seis
veces el valor aconsejable o en la capital rusa.
 
Foco de
Atención: Inundaciones Pakistán

Las inundaciones,
que han dejado atrás una dramática situación sanitaria en el
norte de Pakistán con miles de casos de diarrea o infecciones de
la piel, anegaron hoy cientos de pueblos en el sur paquistaní tras
agrietar dos importantes presas.
"La situación
sanitaria es muy peligrosa. La mayoría de los afectados sigue
sin recibir atención médica días después" del inicio de la
crisis, explicó el subdirector de Salud de la Media Luna Roja en
Pakistán, Irfan Ullah.
Este y otros
organismos humanitarios han desplegado unidades médicas en
varias de las zonas damnificadas por las peores inundaciones de
los últimos ochenta años, que han golpeado especialmente a la
provincia noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa.
Según datos
facilitados por Ullah, de 15.000 pacientes tratados por sus
equipos, la mayoría padecían diarrea, sarna u otro tipo de
enfermedades de la piel. La ONU, por su parte, confirmó el
viernes la existencia de al menos 5.000 casos de diarrea.
Pero estas cifras
son sólo la punta del iceberg en un paisaje desolador en el que
las aguas han destruido viviendas, puentes y también muchos
centros médicos situados en los bancos de los ríos, por lo que
miles de personas están en la práctica bloqueadas y sólo son
accesibles a través de helicópteros.
"El mayor problema
al que nos estamos enfrentando es la destrucción de
infraestructuras. Sólo en el valle de Swat (norte) unos 60
puentes se han derrumbado.Esta fuente explicó que "las
inundaciones han contaminado el agua en amplias zonas", por lo
que "se ha puesto en marcha un mecanismo para garantizar que, si
hay brotes (de enfermedades), podamos afrontarlos".
Las lluvias
monzónicas que dejaron atrás este dramático escenario están
haciendo subir ahora el caudal del río Indio, que ya está
causando estragos en el sudeste de un país que tiene cerca del
15 por ciento de su territorio -120.000 kilómetros cuadrados-
anegado, según fuentes oficiales. "La situación continúa
empeorando en la provincia de Sindh (sur).
Muchas zonas se han
inundado total o parcialmente. En las últimas horas entre 330 y
340 poblaciones han quedado anegadas por el agua. Dos
importantes presas en el tercio central de la región, las de
Guddu y Sukkur, se empezaron a agrietar anoche tras superar el
límite de su capacidad y durante la jornada varios diques del
sistema fluvial de Sindh han sufrido un destino similar.
"Imploro a la gente
que abandone las zonas" bajo amenaza, suplicó hoy el primer
ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, tras supervisar las
tareas de asistencia a los damnificados en el distrito de Sukkur,
en Sindh, según la traducción ofrecida por el canal privado
"Express TV".
Guilani, que admitió
que la crisis "ha sobrepasado la capacidad" de las autoridades,
calificó la catástrofe como "mayor que el terremoto de 2005" en
la región norteña de Cachemira y pidió ayuda a la comunidad
internacional.

Muchas Gracias por
su buena intención
Kristen Neiling
Dirección y Producción Agencia
CPl.News ®
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